Las virtudes a las que me refiero, son: sabiduría, inteligencia, consejo, poder, conocimiento y temor de Dios. Estas virtudes no son humanas en ningún sentido, son producidas únicamente por el Espíritu Santo de Dios, en sus hijos, quienes por la fe viven sujetos al Espíritu Santo.

El mejor y más grande de todos los ejemplos a seguir es nuestro Señor Jesucristo, veamos:  “Y reposará sobre Él el Espíritu del SEÑOR, espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del SEÑOR. Se deleitará en el temor del SEÑOR, y no juzgará por lo que vean sus ojos, ni sentenciará por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará al pobre con justicia, y fallará con equidad por los afligidos de la tierra; herirá la tierra con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios matará al impío. La justicia será ceñidor de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura.” Isaías 11:2-5 LBLA.

Observemos, “reposará sobre Él el Espíritu del Señor” Esto quiere decir que permanecerá sobre Él. “Sobre Él”, lo cual significa que, permanecerá sobre Él, ejerciendo su autoridad y, Él a su vez, debía estar siempre sujeto a esa autoridad, o sea la autoridad de Dios el Padre, por medio del su Espíritu Santo.

Precisamente eso mismo nos enseñó el Señor Jesucristo, conforme a su Palabra: “Entonces los que estaban reunidos, le preguntaban, diciendo: Señor, ¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel? Y Él les dijo: No os corresponde a vosotros saber los tiempos ni las épocas que el Padre ha fijado con su propia autoridad; pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.” Hechos 1:6-8 LBLA.

El Señor Jesucristo, así lo había prometido: “Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros.” Juan 14:16-17 LBLA

“Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” Juan 14:25-27 RVR1960

Así lo dispuso el mismo Señor Jesucristo: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.” Juan 16:12-15 RVR1960.

También el Apóstol Pablo, asegura y nos manda hacer lo siguiente“Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.” Romanos 8:12-16 RVR1960.

“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.” Gálatas 5:16-17, 22-26 RVR1960.

Después de leer los anteriores pasajes bíblicos, me pregunto: ¿qué lugar ocupa el Espíritu Santo de Dios en mi vida? ¿Quién guía a los hijos de Dios y a sus siervos, a toda la verdad, en el día de hoy?

¿Qué importancia tiene hoy el Espíritu Santo como director de nuestras vida y de la Iglesia del Señor Jesucristo, como lo hacía al principio? Según el siguiente ejemplo: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.” Hechos 20:28 RVR1960.

El Apóstol Pedro, también nos hace un gran aporte, para finalizar este tema: “Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.” 1 Pedro 4:14 RVR1960

Virtudes que produce el Espíritu Santo en los hijos de Dios.

Un pensamiento en “Virtudes que produce el Espíritu Santo en los hijos de Dios.

  • 16 marzo, 2018 a las 12:00 pm
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    Durante mi caminar en Cristo he tenido que hacer muchos pares para tomar una decisión, el mundo ofrece cosas tan aparentemente bonita que no parecen malas pero que al final llevan a la muerte eterna, no hablo como si no he enfrentado ninguna cosa del espíritu del mundo al contrario y lo que hay que tener es carácter y ser sensible a la voz del Espíritu Santo para poder tomar la mejor decisión aunque eso cause critica aún en nuestra propia familia.

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