La peor corrupción de todas

La peor corrupción de todas, la que la vasta mayoría de los humanos no aceptan, es terrible, mortal y acarrea muchas consecuencias a nivel personal, familiar, que va contra toda la sociedad, es la idolatría. La idolatría es darle totalmente la espalda a Dios.
La idolatría es la madre de toda corrupción. Mucha gente dice ser creyente en Dios pero practica la idolatría, dando como resultado la corrupción en todas las áreas.

Veamos: “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,” Éxodo 20.3-5.

Analiza las funestas consecuencias de apartarse de Dios, de darle las espaldas, por no darle el primer lugar de sus vidas, en Romanos 1.18-32 y luego compara con todo lo que está sucediendo en este mundo. Comienza con tu entorno, tu ciudad y nuestro país.
Ahora bien, tanto tú como yo debemos obedecer la orden de Cristo en Mateo 28.18-20, pues cada persona que se convierta a Cristo, de convertirá de las tinieblas a la luz y de Satanás a Dios, Hechos 26.18.

Igualmente lo que enseña el apóstol Pablo, 2ª Timoteo 4.1-5. Esta es nuestra urgente responsabilidad de obediencia a Dios.

Te recomiendo, además, leer el libro de Jueces en el contexto de la idolatría y sus amargas consecuencias.

Te sugiero esta enseñanza, toca aquí: VIVIENDO 

Nota Pastoral 049

 

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