¿Es el Señor Jesucristo mi Pastor?  Sin dudas, habrá más de una persona que me diga: iClaro que sí, soy su oveja por su gracia!
Ciertamente quienes hemos nacido de Dios somos sus ovejas. Pero,  ¿alguna vez te has preguntado si vives como oveja del Señor Jesucristo?
Todos los creyentes en Cristo debemos preguntarnos, según el Señor Jesucristo, mi Pastor, ¿Cuáles son las características de una oveja suya?
¡Veamos…!  “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,” Juan 10.27 RVR1960.
Según el Señor Jesucristo, la primera característica de una oveja suya es que “oye su voz y lo sigue.” El principal medio a través del cual el Señor Jesucristo nos habla a cada instante es su Palabra, la Biblia.
Por esa razón, Él mismo le rogó en oración al Padre algo muy importante: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.” Juan 17.17 RVR1960.
Ahora reflexiona en sus palabras: “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,” Juan 10:14 RVR1960. Es la razón por la también, afirmó: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;” Juan 5:39 RVR1960.
Podemos observar tres grandes y profundas características de una oveja del Señor Jesucristo: oye su voz, le sigue según su palabra y lo conoce a Él. A esa oveja, pastorea el Señor Jesucristo: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.” Juan 10:11, 14-15 RVR1960.
Podemos concluir tomando en cuenta, al menos, estos asuntos de vital importancia: conocer mejor al Señor Jesucristo y escuchar su voz a través del estudio de su palabra; creer tanto en Él como en su palabra; ser humildes a sus ojos y tomar su palabra con una actitud de humildad para poder obedecer tanto a Él como a su palabra.
Entonces si podemos afirmar: “El Señor es mi pastor; nada me falta. En campos de verdes pastos me hace descansar; me lleva a arroyos de aguas tranquilas. 
Me infunde nuevas fuerzas y me guía por el camino correcto, para hacer honor a su nombre. Aunque deba yo pasar por el valle más sombrío, no temo sufrir daño alguno, porque tú estás conmigo; con tu vara de pastor me infundes nuevo aliento. 
Me preparas un banquete a la vista de mis adversarios; derramas perfume sobre mi cabeza y me colmas de bendiciones. Sé que tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida, y que en tu casa, oh Señor, viviré por largos días.” Salmos 23:1-6 RVC.
Por último, observa cómo pastorea el Buen Pastor:  “Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, huye y abandona las ovejas cuando ve venir al lobo, y el lobo las arrebata y las dispersa. Al que es asalariado, no le importan las ovejas. 
Yo soy el buen pastor. Yo conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre; y yo pongo mi vida por las ovejas.
Las que son mis ovejas, oyen mi voz; y yo las conozco, y ellas me siguen. Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. El Padre y yo somos uno.»” Juan 10:11-15, 27-30 RVC
Reflexión 036
Octubre 5 de 2018
¿Es el Señor Jesucristo mi Pastor?

3 pensamientos en “¿Es el Señor Jesucristo mi Pastor?

  • 6 octubre, 2018 a las 3:47 am
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    Vale la pena examinarnos cada día para saber qué tanto comportamiento de oveja del Señor tenemos.
    Somos dados a creer y confiarnos en que somos ovejas, olvidando que en nuestra bulneravilidad muchas veces olvidamos vivir el día a día como ovejas del redil de Cristo.

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